El emotivo acto, celebrado este domingo en la Basílica de Nuestra Señora de Candelaria, simbolizó la unión entre tradición, fe y patrimonio artesanal canario, reforzando los lazos culturales entre municipios de la isla
La Basílica de Nuestra Señora de Candelaria fue escenario este domingo de un acto cargado de emoción, tradición y profundo simbolismo, con la entrega de un mantel artesanal elaborado en rosetas por parte de las Roseteras de Arona a la Virgen de Candelaria, patrona de Canarias. La ofrenda se realizó durante la celebración de la misa, en un ambiente de recogimiento que reunió a fieles, visitantes y miembros de la comunidad en uno de los espacios religiosos más emblemáticos del Archipiélago.
El gesto, sencillo en apariencia pero de enorme valor simbólico, representó la unión entre la devoción religiosa y la preservación del patrimonio cultural, poniendo en primer plano una de las manifestaciones artesanales más delicadas y representativas de las islas: la roseta.
Un trabajo artesanal que guarda siglos de historia
El mantel entregado ha sido confeccionado mediante la técnica tradicional de la roseta, una labor minuciosa que requiere precisión, paciencia y un profundo conocimiento transmitido de generación en generación. Cada roseta es el resultado de horas de trabajo manual, de manos expertas que mantienen viva una tradición que forma parte del patrimonio cultural inmaterial de Canarias.
Las Roseteras de Arona, colectivo comprometido con la conservación y difusión de este arte, quisieron que esta ofrenda fuese no solo un acto de fe, sino también una reivindicación del valor de la artesanía tradicional, muchas veces invisible frente a la producción industrial. Con esta entrega, trasladaron hasta la Villa Mariana una parte del alma cultural de Arona.
La entrega durante la misa en la Basílica
El acto se desarrolló en el interior de la Basílica, integrado dentro del desarrollo de la eucaristía. El momento de la ofrenda estuvo marcado por el silencio respetuoso del templo, la solemnidad del entorno y la emoción de quienes participaron y asistieron. La presencia del mantel, cuidadosamente presentado, fue recibida como un gesto de profundo respeto hacia la Virgen y hacia la propia tradición.
La escena, vivida en directo durante la celebración religiosa, convirtió la ofrenda en algo más que un acto protocolario: fue un encuentro entre fe, identidad, cultura y memoria colectiva, en un lugar donde la espiritualidad forma parte del latido cotidiano del municipio.
ntervención de Naím Yánez durante el acto
Durante el desarrollo del acto, Naím Yánez, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Arona, tomó la palabra para poner en valor el trabajo de las Roseteras y el significado de esta ofrenda. En su intervención, destacó la importancia de defender, visibilizar y proteger las tradiciones artesanales como parte esencial de la identidad cultural de Canarias, subrayando además el papel de las mujeres artesanas en la conservación de este legado.
Naím Yánez agradeció públicamente a las Roseteras de Arona su compromiso con la tradición, así como el gesto simbólico de llevar su trabajo hasta la Basílica de Candelaria, remarcando que actos como este fortalecen los lazos entre municipios y refuerzan la conexión entre cultura, historia y sentimiento de pertenencia.
Su mensaje fue recibido con atención y respeto por las personas asistentes, en un momento que sumó aún más valor institucional y emocional al acto.
Un gesto que refuerza la identidad compartida
La entrega de este mantel no solo tiene valor religioso y artesanal, sino también territorial y social. Supone un puente simbólico entre el sur de la isla, representado por Arona, y el municipio de Candelaria, corazón espiritual de Tenerife. Este tipo de gestos refuerzan el sentimiento de pertenencia a una identidad común, construida desde la tradición, el respeto y el trabajo colectivo.
Las Roseteras de Arona han querido, con esta ofrenda, dejar constancia de que la artesanía sigue viva, activa y presente en los grandes espacios simbólicos de Canarias.
Artesanía, fe y futuro
Más allá del acto puntual, esta entrega representa también un mensaje de futuro. La artesanía no es solo memoria del pasado, sino una herramienta viva de expresión cultural, capaz de dialogar con el presente y proyectarse hacia nuevas generaciones. Las rosetas, como técnica, como símbolo y como legado, siguen encontrando su lugar tanto en el ámbito cultural como en el religioso.
El mantel ofrecido a la Virgen de Candelaria quedará como testimonio físico de este encuentro entre tradición y fe, entre manos que crean y miradas que creen, entre pueblos que comparten raíces y valores.
Un acto que deja huella
La ofrenda realizada este domingo en la Basílica se suma a esos pequeños grandes gestos que construyen la historia cotidiana de la isla. Sin necesidad de grandes escenarios, la entrega del mantel de rosetas se convirtió en un acto cargado de significado, capaz de emocionar a quienes lo presenciaron y de reforzar el valor de la artesanía como expresión de identidad canaria.
Una vez más, la tradición habló sin palabras, a través del hilo, de la dedicación y del respeto por lo nuestro.













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