El Centro Cultural de La Camella acogió anoche un emotivo concierto de Domingo Rodríguez “El Colorao” y su hija Julia Rodríguez, organizado por la Concejalía de Cultura, donde tradición y modernidad se unieron para celebrar la riqueza del folclore canario.
Ayer por la tarde, a las 20:00 horas, el Centro Cultural de La Camella se llenó de música y emoción gracias a un concierto muy especial organizado por la Concejalía de Cultura. El evento reunió en el escenario a Domingo Rodríguez “El Colorao”, uno de los grandes referentes del folclore canario, y a su hija, Julia Rodríguez, joven cantautora que fusiona tradición y modernidad. Juntos ofrecieron una velada en la que las raíces y el futuro de la música canaria se entrelazaron en un espectáculo íntimo y lleno de sentimiento.
El Colorao, maestro del timple y de la tradición
Domingo Luis Rodríguez Oramas, conocido artísticamente como Domingo Rodríguez “El Colorao”, nació en Vega de Tetir (Puerto del Rosario, Fuerteventura) y desde muy joven sintió una conexión especial con el timple, instrumento icónico de la identidad canaria. Su carrera ha estado marcada por una constante dedicación a rescatar, difundir y modernizar la música tradicional del Archipiélago.
En su juventud, El Colorao se trasladó a París, donde estudió guitarra con el maestro Blas Sánchez, continuando su formación en Madrid con Jorge Cardoso y asistiendo a cursos de guitarristas de renombre como Abel Carlevaro, Manuel Barrueco o Roland Dyens.
De regreso a Fuerteventura en 1990, comenzó a impartir clases de folclore y guitarra, y en 1992 inició su carrera como intérprete profesional, participando en conciertos por toda Canarias y fuera de las islas.
Además de su trayectoria como concertista, ha dejado un legado educativo fundamental al crear el primer método de timple escrito en solfeo, una obra que incluye escalas, estudios, ejercicios y piezas que hoy son referencia para alumnos y escuelas de música de todo el Archipiélago. Su aportación ha sido clave para la conservación y enseñanza del timple, asegurando que las nuevas generaciones puedan aprender y mantener viva esta tradición.
Julia Rodríguez, la nueva voz de la música canaria
Si El Colorao representa la tradición consolidada, su hija Julia Rodríguez Hernández simboliza la evolución y el futuro. Nacida en Fuerteventura, Julia creció en un hogar donde la música era el lenguaje cotidiano. Rodeada de timples, guitarras y canciones populares, encontró en la voz y la composición su propia manera de expresarse.
Julia se ha formado en canto jazz en la prestigiosa Escola Superior de Música de Catalunya (ESMUC), ampliando su conocimiento en otros instrumentos como la flauta travesera, el cuatro venezolano, la guitarra y, por supuesto, el timple. Esta diversidad musical le ha permitido crear un estilo propio, que mezcla el folclore canario con sonidos latinoamericanos, canción de autor, jazz y música contemporánea.
En los últimos años ha lanzado temas que han captado la atención del público y la crítica, como “Camino Sin Sombras” y “Marioneta de la Luna. En esta última, su padre participa recitando un soneto, mostrando la complicidad artística y personal que existe entre ambos. Julia ha destacado también por su compromiso con visibilizar a las mujeres timplistas, reclamando más espacio y reconocimiento para ellas dentro del panorama musical.

Una noche mágica en La Camella
El concierto comenzó puntual, a las ocho de la tarde, en un ambiente acogedor y con un público expectante. Desde el primer acorde, El Colorao desplegó su maestría con el timple, llenando la sala con sonidos que evocaban la tierra, el mar y la memoria colectiva de Canarias. Sus interpretaciones fueron un recorrido por el repertorio tradicional, intercalando piezas propias que forman parte de su método de enseñanza y su legado como compositor.
Julia se unió con su voz y sus canciones, ofreciendo momentos de gran emoción. Temas como “Camino Sin Sombras” hicieron viajar al público a través de melodías cargadas de nostalgia y esperanza. Con “Marioneta de la Luna”, la sala se sumió en un silencio respetuoso, donde cada nota parecía dialogar con el alma de los asistentes. La complicidad entre padre e hija sobre el escenario fue evidente: miradas cómplices, sonrisas discretas y una conexión que trascendió lo musical para convertirse en una experiencia profundamente humana.
El público respondió con ovaciones y aplausos al final de cada pieza, reconociendo no sólo la calidad artística, sino también el valor de ver cómo una tradición se renueva y se mantiene viva gracias al talento de dos generaciones.
Cultura y comunidad, unidas por la música
Este concierto no fue solo un espectáculo, sino también una muestra del compromiso de la Concejalía de Cultura de Arona por ofrecer eventos que fortalezcan la identidad cultural del municipio. Espacios como el Centro Cultural de La Camella se convierten en puntos de encuentro donde la comunidad puede disfrutar de música en directo, conocer a artistas locales y nacionales, y celebrar el rico patrimonio cultural de las islas.
La presencia de El Colorao y Julia en La Camella demostró que el folclore no es algo del pasado, sino un patrimonio vivo que se reinventa constantemente. Gracias a artistas como ellos, la música canaria sigue evolucionando, conectando a jóvenes y mayores, y tendiendo puentes entre lo antiguo y lo contemporáneo.
La noche terminó con un fuerte aplauso colectivo que selló la gratitud de todos los presentes. Domingo Rodríguez “El Colorao” y Julia Rodríguez dejaron claro que la música es el mejor hilo conductor entre generaciones, y que el futuro de la cultura canaria está en buenas manos.









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