InicioPortadaK9 Tenerife lucha por sobrevivir ante la falta de comida y voluntarios

K9 Tenerife lucha por sobrevivir ante la falta de comida y voluntarios

La protectora de San Miguel atraviesa uno de sus momentos más difíciles, con sus almacenes vacíos y pocos voluntarios para atender a decenas de perros y gatos que esperan una segunda oportunidad

En Las Chafiras, San Miguel de Abona, se encuentra K9 Tenerife, una protectora que desde 1993 lucha incansablemente por rescatar, cuidar y encontrar hogares responsables para perros, gatos y otros animales que han sido abandonados o maltratados. Este refugio, que funciona como una entidad sin ánimo de lucro, se mantiene en pie gracias a la solidaridad de la ciudadanía y al esfuerzo de sus voluntarios, que dedican su tiempo y energía a velar por el bienestar de los animales. Sin embargo, en las últimas semanas se enfrentan a una situación crítica que pone en riesgo la continuidad de su labor: la escasez de comida y la falta de voluntarios, especialmente durante el verano.

K9 Tenerife tiene capacidad para acoger a unos 55 o 60 perros, pero en numerosas ocasiones ese número se ve superado por la constante llegada de animales rescatados. Esto supone un gran reto logístico y económico, ya que no solo hay que garantizar alimento suficiente, sino también atención veterinaria, limpieza y cuidados específicos. Además, la protectora también cuenta con un espacio para gatos, lo que incrementa la demanda de recursos y de manos dispuestas a ayudar. La situación se ha vuelto especialmente complicada porque actualmente las donaciones de comida han disminuido de forma preocupante, dejando a la organización con dificultades para alimentar a todos los animales a su cargo. Tanto los perros como los gatos dependen completamente de estas aportaciones, y en casos de animales enfermos o con necesidades especiales, la carencia de alimento adecuado puede tener consecuencias graves para su salud.

El verano, lejos de traer alivio, se convierte en una de las épocas más difíciles para la protectora. Muchos voluntarios habituales viajan o reducen su disponibilidad, lo que deja al refugio sin el personal suficiente para cubrir las necesidades diarias. Esto afecta directamente a la calidad de vida de los animales, que requieren paseos, socialización, atención veterinaria y una limpieza constante de sus espacios. Con menos manos disponibles, tareas básicas como la limpieza de instalaciones o el control de tratamientos se ralentizan, generando estrés tanto en los animales como en las pocas personas que se quedan al frente del refugio.

Además de la falta de comida y voluntarios, K9 Tenerife se enfrenta a limitaciones económicas que complican aún más su situación. La protectora no cuenta con financiación estable por parte de organismos públicos y depende exclusivamente de donativos, mercadillos solidarios y pequeños eventos para recaudar fondos. Sin embargo, la demanda siempre supera los ingresos, sobre todo cuando el número de animales rescatados aumenta o cuando se presentan casos que requieren atención veterinaria urgente.

Esta combinación de factores tiene consecuencias directas sobre los animales: la falta de comida adecuada puede provocar desnutrición y enfermedades, mientras que la escasez de voluntarios implica menos atención individual y socialización, algo fundamental para que los perros y gatos puedan recuperarse emocionalmente y encontrar una familia adoptiva en el futuro. También existe el riesgo de que las instalaciones se deterioren si no hay suficiente personal para mantenerlas en condiciones óptimas.

Desde K9 Tenerife hacen un llamado a la comunidad para que se involucre y aporte su granito de arena. Cualquier gesto cuenta: donar pienso, latas o productos de limpieza, ofrecer tiempo como voluntario, convertirse en casa de acogida para liberar espacio en el refugio o incluso proponer colaboraciones desde empresas locales como supermercados, veterinarias o tiendas de mascotas. También animan a participar en eventos solidarios y a difundir la labor de la protectora para llegar a más personas dispuestas a ayudar.

La supervivencia de K9 Tenerife depende de la colaboración colectiva. Cada perro y cada gato que llega al refugio trae consigo una historia de abandono y sufrimiento, pero también una oportunidad de renacer. Con el apoyo de la sociedad, estos animales pueden encontrar la segunda oportunidad que merecen. La elección está en nuestras manos: podemos mirar hacia otro lado o actuar. Los animales no pueden elegir, pero nosotros sí.

Noticias relacionadas

LO MÁS VISTO

Recent Comments