La borrasca ‘Claudia’ ha dejado un rastro de fuertes lluvias, vuelos desviados, desprendimientos y cortes de carreteras en varias islas del archipiélago. Las autoridades han levantado la alerta por lluvias, pero mantienen la prealerta por oleaje y viento ante la inestabilidad que aún persiste
La borrasca que cambió el ritmo del Archipiélago
La borrasca ‘Claudia’ irrumpió en Canarias dejando cifras que hacía tiempo no se veían: picos de hasta 140 litros por metro cuadrado en algunas zonas, más de ochenta litros registrados en estaciones de Gran Canaria durante la madrugada y un centenar de incidentes atendidos por los servicios de emergencia en apenas unas horas.
Aunque el fenómeno ya empieza a remitir, su impacto se ha dejado notar en prácticamente todas las islas: carreteras afectadas, muros caídos, inundaciones puntuales y desvíos de vuelos debido a la falta de visibilidad y a las rachas de viento.
Uno de los episodios más destacados se vivió en el aeropuerto de Gran Canaria y en el de La Palma, donde varios vuelos tuvieron que ser desviados ante la imposibilidad de aterrizar en condiciones seguras. Las compañías aéreas informaron de retrasos significativos y reorganización de rutas para minimizar las molestias a los pasajeros.
Incidentes, carreteras afectadas y zonas más castigadas
La parte más compleja del temporal se concentró en áreas concretas de Gran Canaria y La Gomera. En San Bartolomé de Tirajana, un muro colapsó debido a la acumulación de agua y cayó sobre varios vehículos estacionados, generando momentos de tensión aunque sin causar heridos.
En La Gomera, los desprendimientos volvieron a poner a prueba la red viaria de la isla. Varias vías secundarias tuvieron que ser cortadas de manera preventiva mientras los operarios retiraban rocas y aseguraban laderas inestables.
En Tenerife, aunque el volumen de lluvia fue menor que en Gran Canaria, se produjeron acumulaciones rápidas, problemas de drenaje en distintas zonas urbanas y rachas de viento que complicaron la jornada en puntos del norte y la costa.
Los servicios de emergencias atendieron avisos por filtraciones en viviendas, árboles caídos, farolas dañadas por el viento y pequeños arrastres de barro en zonas rurales. No se han registrado daños personales, pero los daños materiales obligaron a una intervención continua de operarios municipales y del Cabildo.
Suspensión de clases y advertencias a la población
La magnitud del temporal llevó al Gobierno de Canarias a suspender las clases presenciales en todos los niveles educativos. La decisión buscó evitar desplazamientos peligrosos y facilitar que los ayuntamientos y cabildos trabajaran en la recuperación rápida de espacios públicos, carreteras y centros escolares que habían registrado filtraciones o daños leves.
Aunque la alerta por lluvias se ha desactivado, las autoridades mantienen prealerta por fenómenos costeros debido al oleaje que continúa afectando a zonas del litoral, especialmente en las islas orientales y en áreas expuestas al viento. Se recomienda evitar paseos por acantilados, espigones y zonas donde el mar pueda ganar fuerza de forma repentina.
Una borrasca intensa que deja avisos de cara al invierno
Lo ocurrido con ‘Claudia’ vuelve a encender el debate sobre la vulnerabilidad del archipiélago ante fenómenos meteorológicos cada vez más intensos. Las lluvias de estas últimas horas, unidas al viento y a la inestabilidad que persiste en el Atlántico, confirman la tendencia de otoños más extremos y episodios repentinos que ponen a prueba las infraestructuras.
Con los servicios de emergencia aún cerrando incidentes y revisando zonas afectadas, la prioridad ahora es la normalización del transporte, la reparación de daños y el seguimiento costero mientras se espera la estabilización definitiva del tiempo.


Recent Comments