La aparición masiva de lubinas muertas en aguas del este y sur de Gran Canaria ha provocado el cierre preventivo de más de una docena de playas. Las autoridades investigan si el origen está en un vertido, un fallo en una piscifactoría o un fenómeno natural. El suceso ha generado alarma entre vecinos, bañistas y el sector turístico
Una imagen impactante en la costa Gran Canaria
La mañana comenzó con sorpresa y terminó con preocupación. Miles de peces, en su mayoría lubinas de gran tamaño, aparecieron muertos en varios puntos del litoral de Gran Canaria, especialmente en las zonas comprendidas entre Telde, Arinaga, Pozo Izquierdo y parte del litoral de Mogán.
Las redes sociales se llenaron rápidamente de vídeos y fotografías mostrando el mar lleno de cuerpos plateados flotando en la superficie o varados en la orilla. El impacto visual fue tal que los ayuntamientos afectados activaron protocolos de cierre inmediato de playas y emitieron recomendaciones a los vecinos para evitar el acceso al agua.
Según fuentes oficiales, el fenómeno afecta ya a más de una docena de playas, incluyendo La Garita, Melenara, Salinetas, Ojos de Garza, Arinaga, Pozo Izquierdo, El Cabrón y varias calas del sur. En todas ellas se han desplegado operarios para retirar los peces y analizar muestras.
Tres hipótesis y ninguna confirmación por ahora
A estas horas, las autoridades trabajan con tres líneas principales de investigación:
1. Un posible vertido químico o contaminante
No se descarta la presencia de alguna sustancia tóxica en el agua que haya provocado una muerte súbita en una zona concreta del mar. De momento, el Cabildo ha tomado muestras en distintos puntos para analizar niveles de oxígeno, pH y presencia de residuos industriales.
2. Un fallo en una piscifactoría cercana
Varios expertos apuntan a que la especie encontrada —lubinas de tamaño similar— coincide con las que se crían en piscifactorías de la zona. Un posible fallo en sistemas de oxigenación, una fuga accidental o un episodio de estrés por densidad podría haber provocado una muerte masiva que terminó saliendo al mar.
Las empresas responsables no han confirmado ningún incidente, pero sí se han puesto a disposición de las autoridades para colaborar en las investigaciones.
3. Un fenómeno natural relacionado con gases o mareas
Otra posibilidad es que se haya producido un episodio de anoxia (falta de oxígeno en el agua) causado por un golpe de mar, un cambio brusco en la temperatura o la liberación de gas sulfhídrico desde el fondo marino. Este tipo de eventos, aunque menos frecuentes, pueden provocar mortandad súbita en especies concretas.
Playas cerradas, turistas desconcertados y preocupación vecinal
El cierre de playas ha generado preocupación entre residentes y visitantes, especialmente en municipios turísticos como Mogán o Santa Lucía de Tirajana. A quienes ya estaban disfrutando de la costa se les pidió abandonar la zona por precaución, mientras operarios municipales retiraban peces y colocaban señales de advertencia.
Los bañistas expresan desconcierto:
“Nunca habíamos visto algo así. Da miedo pensar que pueda haber algún veneno o algo en el agua”, comentaba una pareja de turistas en Pozo Izquierdo.
Por su parte, los pescadores locales muestran inquietud por el impacto ecológico y por las posibles repercusiones para la pesca artesanal en los próximos días.
Un episodio que obliga a reflexionar sobre el estado del litoral
Aunque todavía no hay conclusiones oficiales, este episodio vuelve a poner el foco en la fragilidad del ecosistema marino canario y en la necesidad de revisar sistemas de control de vertidos, piscifactorías, calidad del agua y vigilancia de zonas costeras.
En las próximas horas se esperan los resultados de los análisis que determinarán si se trata de un accidente industrial, un vertido, un fenómeno natural o una combinación de factores.
Lo que está claro es que la imagen ha sido devastadora: miles de peces muertos flotando en una de las costas más visitadas del archipiélago. Y el mensaje que deja es claro: algo ha fallado, y ahora toca averiguar qué.


Recent Comments